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jueves, 3 de agosto de 2017

Si no te gusta, déjalo

Esto viene porque hace tiempo que hay algo que me toca las narices, y es la avalancha de críticas que hay por todo, y que se llama libertad de expresión. Molestar a los demás no, perder el tiempo en algo que no nos gusta, no. Ser un/a inútil que no sabe hacer otra cosa que insultar a los demás, no.

Vamos a ver, cada uno es libre de vestir lo que le dé la gana, maquillarse como le dé la gana, escuchar lo que le dé la gana, ver lo que le dé la gana, hacer vídeos de lo que le dé la gana(siempre y cuando no haga daño a otras personas o animales y siempre con respeto) y hablar del tema que le dé la gana, sin insultar a los demás. Llevo tiempo oyendo de gente que comenta un vídeo o una foto insultando a la persona que ha publicado ese vídeo o foto y diciéndole que no sabe hacer las cosas, que se calle, o que no se ponga tal o cual cosa, y para colmo, que cierre su canal o que deje de publicar. Tócate las narices, hasta mandando en lo que hacen los demás.

Y es que resulta que sólo la opinión de unos pocos cuenta. El resto de opiniones no vale. Esto no combina, esto no favorece, esto está feo, esto bonito. Que si ahora estar gordo/a está de moda (renacimiento), que si ahora estar delgada es lo más, que si ahora hay que parecer salidos de un campo de concentración y lo obeso está feo. ¿Por qué, porque lo digan unos/as pocos/as? Y lo peor no es eso, lo peor tod@s que les siguen, sea lo que sea.

Admiro a todas aquellas personas que se ponen lo que les da la gana pese a que otros/as dicen que es ridículo o feo o que queda mal. Con un par. Y a los demás que les den por culo.

Es tan simple como que si no te gusta no te lo pongas, no te maquilles de esa forma y/o con esos colores, no lo lleves y no lo mires. Y sobre todo no molestes diciendo que si está feo o mal.

Me he encontrado con muchos vídeos que tienen comentarios de ese tipo. A ver, si no te gusta un vídeo, ciérralo y vete a ver otro de los millones que hay. Hay que estar muy aburrido/a o muy amargado/a para ponerse a comentar en lugar de pasar a otro.

Y no, no es excusa eso de que estando en internet te expones a críticas. Una cosa es una crítica constructiva, para que esa persona pueda mejorar un fallo del que no se ha dado cuenta, y otra una crítica destructiva con la excusa de la libertad de expresión y de que esa persona está exponiéndose al público.

lunes, 3 de julio de 2017

Malas interpretaciones

Recientemente he visto un vídeo sobre malas ideas en autoayuda.

Estoy de acuerdo con algunas de las cosas que dice, como que no hay que obsesionarse con ser perfectos y positivos, y sí que es verdad que algunas veces se malinterpretan los mensajes de autoayuda.

Pero no estoy de acuerdo en que hay que hacer algo más que desear para conseguir las cosas. A veces se requiere esfuerzo, para desarrollar talentos, que sí, se pueden tener innatos o no, pero otras veces se dan las circunstancias para conseguir eso que deseas sin que hacer nada por ello.

Yo siempre quise vivir en Sevilla. Y tengo que reconocer que nunca hice nada por irme a vivir allí, y al cabo del tiempo dejé de querer irme a vivir a esa ciudad.
Cuando ya lo había olvidado, conocí al que es mi marido, que vivía allí, y tiempo después de estar juntos, pese a tener opciones de vivir en Sevilla o en la ciudad en la que yo vivía, nos fuimos a vivir allí. Y el precio de ambas opciones era similar.

¿Qué quiero decir con esto? Que no siempre es esfuerzo y trabajo duro. Que a veces esas cosas suceden, y cuando menos te lo esperas o cuando dejas de desearlo, o de desearlo tanto como antes.

También quise tener perro y mi madre siempre decía que no. Y un día nos pidieron cuidar a uno y luego ella accedió a que se quedara para siempre. Son ya seis perros los que han vivido en su casa, y yo lo único que hice fue insistirle un poco para que tuviéramos uno.

No recuerdo ahora más cosas, en cuanto las recuerde, las pongo.

Y tampoco estoy de acuerdo en que no es cierto que "todo lo que nos pase es culpa nuestra", en que eso exime de culpa al emisor del mensaje.

Para empezar, cada uno decide si seguir un mensaje o no. Si no hacemos lo suficiente, o si se nos presentan oportunidades y no las aprovechamos (sin que otros influyan en esa decisión) es nuestra culpa. Y desde luego si no hacemos nada por conseguir lo que queremos (estudiar, informarnos, ahorrar, etc...) sin que otros factores externos y personas nos influyan, es culpa nuestra también.

Por supuesto, creerse especial en la medida de que no tenemos que medir nuestras palabras, que nos vamos a ofender con cualquier cosa que nos digan o nos pase, es una mala interpretación, y una excusa para no responsabilizarse de los propios actos.

Tampoco es cuestión de evitar a toda costa las emociones negativas, ni los pensamientos negativos, evidentemente es imposible que de vez en cuando alguno acuda la mente, o que en nuestra vida pasen cosas negativas. Hay sucesos que se dan en la vida de toda persona y que no se pueden evitar. Pero siempre hay que irse a lo positivo, no en plan obsesionarse (no, no todo el mundo se obsesiona con estar positivo) sino en que los pensamientos se alejen lo más posible de lo negativo. Pensar en positivo hace que nos sintamos mejor, y aunque solo sea un poco, esto mal no viene.

Esto que voy a decir a continuación no lo dice en el vídeo, pero aprovecho para ponerlo aquí. Ponerse en lo peor, en lo negativo que pueda pasar o finalizar una situación, no es lo mejor. Que te evitas el palo, no, no te lo evitas. Si ha de acabar mal acabará, y esperar solo eso lo único que hará es que la espera sea más amarga. ¿Que ese esperar lo peor hace que estemos preparados y busquemos más soluciones? Puede. Primero depende de la persona, pero por lo general lo que hace es poner nervioso/a a quienes están en una situación así, y eso no es que ayude a pensar con claridad. Y el palo no se evita, obviamente si te lo esperas te dolerá un poco menos, pero no evitará que te duela. Hay sufrimientos que no pueden evitarse.
En mi humilde opinión (por supuesto puedo equivocarme) hay que mirar posibilidades y no descartar NINGUNA, pues todas pueden darse. ¿Qué son si no las enfermedades raras? Posibilidades ínfimas, a veces menos de una entre un millón. Y sin embargo se han dado.
Y es que puede que no se dé lo peor sino algo malo pero no tan malo. O algo que se acerca a lo bueno pero que sigue siendo malo. O algo regular. O algo bueno. Porque a veces la vida da giros inesperados, cosas que nadie se esperaba, que ni siquiera eran posibilidades muy remotas.
Por lo tanto, ¿de qué sirve si no estar en tensión preparados para lo peor? Para amargarse, y para que si sale lo bueno o algo casi bueno tenga un regusto amargo, por todo el tiempo que hemos perdido temiendo lo peor.

jueves, 15 de junio de 2017

Igual o peor

De todas las frases habidas y por haber, esta es una de las que más odio, sino la que más. Y más aún, a la gente que te la suelta como solución a todo cuando le cuentas un problema, aquello que te duele.

A todas esas personas a las que tanto les gusta la puñetera frasecita:

Para empezar, que hay gente en la misma o peor situación, lo sé de sobra, incluso esas personas lo saben. Todos sabemos que hay otras personas con circunstancias similares o peores. Para decir algo que todo el mundo sabe, mejor cállate.

¿A mi que carajo me importa? Sinceramente, y con perdón, ni me va ni me viene como estén otras personas. Ni yo puedo hacer nada por ellas, ni ellas por mí. Y el que me digas la maldita frase no cambia nada, no hace nada, ni por ellas ni por nadie.

Entiendo que no tengas soluciones, que no puedas ayudar o no sepas como, pero eso no es excusa. No te estoy contando mi problema, mi dolor, para que me soluciones nada, sino para desahogarme, ni tampoco te he pedido ayuda, si es que sabes de ese problema por otra fuente que no sea yo. Y por cierto, antes de dar recetas y soluciones para los demás, mira a ver que tienes que solucionar en tu vida. Empieza por ahí, y no por la de otros.

Que sí, que tampoco quiero estar peor, pero de ahí a que quiera oír cosas como esas va un trecho, y de ahí a que me consuele que hay gente que está peor va otro mucho más grande. En serio, guárdate tu frase solucionatodo (donde te quepa).

A veces no se puede hacer otra cosa que preguntar como va todo, estar ahí. Duele no poder ayudar (o no poder meterse en otra vida), pero con estar con esa persona que tiene un problema es suficiente. A veces, cuando se cuenta un problema lo único que se busca es eso, alguien que esté ahí, que dé su comprensión. Nada más.


martes, 30 de mayo de 2017

El dramatismo en televisión y cine

Veo muchas series, demasiadas, pero no puedo evitarlo. Me gustan, me dan ideas. Y algunas cosas me dan coraje.

Vamos a ver, entiendo que en televisión y en cine es otro ritmo, que lo que funciona en literatura no funciona en el cine o televisión y viceversa, entiendo que cuando hay un conflicto los personajes resultan heridos y mueren, pero es que hay cosas que me parece que ya están muy vistas.

Casi no hay serie, ni película en la que por no rematar al enemigo/a malo/a cuando este/a está en el suelo, éste/a se levanta cuando el personaje protagonista y su amado/a están abrazándose felices o emprendiendo la marcha, y mata a uno de los dos.

Aparte de que sea creíble, porque hay heridas que no permiten eso, está muy visto ya, señores, guionistas y directores.

O eso de que los protas se ponen a besarse y a abrazarse cuando el/los enemigos están casi llegando, cuando se ve claramente que no es momento ni hay tiempo para eso, cuando se ve de sobra que eso nadie lo haría en la vida real. Se le da mucho realismo a las series y películas en ciertos aspectos pero en otros no.

Y ya que estamos, ese sexo metido con calzador, para atrapar al público más joven, y que se carga la historia. He dejado de ver una serie por eso; a mí el sexo en pantalla no me molesta en absoluto, pero me disgusta cuando no viene a cuento, cuando la serie/película en cuestión se centra más en eso que en la historia a contar, perdiendo ésta todo su atractivo.

Hay que dar dramatismo, está claro, que es lo que a la gente le gusta, pero de otra manera. Copiar está feo, y repetirse tanto o más. Al final parecen todas iguales.

Sé que es muy difícil salirse de lo de siempre, crear algo nuevo, más aún cuando lo que persigues son altos índices de audiencia, pero en serio, hay cosas que se pueden evitar, viendo como hemos visto lo mismo una y otra vez a lo largo de muchos años.

martes, 16 de mayo de 2017

Euro, ¿qué?

Recientemente ha sido, un año más, el concurso televisivo Eurovisión. Y otro año más, todo el mundo creyéndose lo mismo de siempre, que en este concurso se gana con la canción.

¿En serie nadie se ha dado cuenta, después de tantos años, que no es la canción ni mucho menos lo que gana?

No entiendo como se sigue yendo a eso, y menos aún, como a la gente le gusta. Es lo que más me molesta, que tanta gente siga echándole la culpa a todo: que si el decorado no acompañaba, que si no cantar en el idioma propio, que si tal, que si cual.

No puedo, por más que lo intento, entender como es que tanta gente sigue creyendo en ese "concurso" como si fueran niños creyendo en los Reyes Magos.

Supongo que cosas así explican por qué nos va como nos va.

domingo, 14 de mayo de 2017

Los sinónimos de aceptar

El otro día escuché a una señora decir que había que aceptar las cosas como venían sin amargarse.

En parte tiene razón, amargarse sólo sirve para sentirte mal, pues eso en sí no cambia las cosas. Dijo que una vez había discutido con una chica sobre una situación personal y que cuando impuso esa opinión la chica se "quedó muy suave". Yo me pregunto si realmente se quedó suave o prefirió no seguir gastando saliva para nada.

Yo no estoy de acuerdo, y me entraron ganas de decirle lo que pienso, pero paso de discutir con personas que conozco poco. Porque además sé que no servirá de nada.

Tenía razón en aceptar las cosas, cuando es sinónimo de admitir. Pero no cuando es sinónimo de conformarse.

En mi humilde opinión, estas personas son más felices porque no se sienten mal, pero contribuyen a empeorar el mundo. Por un lado, dejan las cosas tal y como están, sean malas o no, y por otro enseñan a otras personas a no luchar.

Hay muchos ejemplos en la historia de gente que no aceptó las cosas como estaban o como vinieron. Gente que quiso derechos para todos, que no quiso que su pueblo siguiera oprimido o que todo el mundo pudiera votar. Si esas personas hubiesen aceptado las cosas tal y como estaban o tal y como venían, el mundo sería hoy muy diferente.



miércoles, 3 de mayo de 2017

La confusión sobre la alimentación

Esta entrada va sobre literatura a medias.
Sé que hay algún que otro libro sobre mitos y mentiras sobre la alimentación. No voy a reseñarlos, si escribo esto es porque me toca las narices que se hable sobre algo tan delicado como es la alimentación.
No voy a decir nombres, puesto que están ahí, en las librerías, a la vista de todo el mundo. Se habla de productos sanos, ecológicos y sobre que tal o cual substancia no es tan sana o, cancerígena.
Sé que hay autores que han estudiado sobre el tema, que tienen carreras, y aunque creo que puede ser cierto algo de lo que dicen, creo que se les olvidan algunas dolencias relacionadas con la alimentación, como son las alergias y las intolerancias alimentarias. ¿Nadie se ha dado cuenta, de que hace cuatro o cinco décadas casi nadie tenía alergia o intolerancia a ningún alimento y hoy en día casi todo el mundo tiene una? Hay cada vez más casos de celiaquía e intolerancia a la lactosa, y cada vez hay más posibilidades de hacerse test de intolerancia (que hay quienes dicen que no son válidos y quien dice que sí, ¿?). Cada vez son más los alimentos dedicados a estos grupos y muchos restaurantes están adaptando sus menús para poder atender a intolerantes, y por supuesto no falta información sobre alérgenos.
Sé de gente que sin ningún antecedente genético han contraído alergias alimentarias o relacionadas con la alimentación (como la del níquel, presente en muchos alimentos), con menos de treinta años, con lo que no se puede achacar tampoco al desgaste del organismo.
Creo que no hay que comer con miedo, pero no está bien pretender que la comida, con tantos aditivos como lleva, desde los pesticidas en los cultivos, (por no hablar de la contaminación ambiental y marina), a los conservantes y demás en la elaboración y envasado, sea segura y sana.
Después de haber sufrido una alergia de este tipo (que por suerte desapareció), estoy más que segura que algún aditivo (no sé cual, por supuesto) me la causó. Porque por mucho que en pequeñas cantidades sean seguros, acabamos consumiendo muchos alimentos que llevan varios aditivos, con lo cual la cantidad se eleva.
Sinceramente, me parece mal que se escriban este tipo de libros y mucho más que se publiquen. Debería haber algún tipo de control, pero supongo que es muy difícil, y sólo queda esperar que no sean demasiado leídos ni seguidos. Como siempre, allá cada cual con lo que lee.
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