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miércoles, 30 de octubre de 2013

Mundos Epicos Coedición

El motivo de esta entrada es porque hoy he recibido una propuesta de coedición de esta editorial... por segunda vez.
Pese a mi negativa a coeditar en diciembre de 2011, hace ya casi dos años, vuelven a enviarme la misma propuesta, exactamente la misma.
Lo que más me fastidia no es que quieran sacar dinero, algo comprensible en estos tiempos, lo que me fastidia es que ni se han molestado en leerla. Gracias a los lectores de Me Gusta Escribir, sé de algunos fallos que tiene, que Mundos Épicos ni siquiera ha mencionado. Eso me hace pensar que quieran engañarme.
Pues no, ya me he informado suficiente y leído artículos sobre la coedición como para saber que no es lo que busco. Si al menos me hubiesen hablado de los fallos incluso me lo hubiera pensado.
Solo pensado, pues para coeditar prefiero autoeditar. si voy a poner dinero que además todos los beneficios sean para mí. Pues nadie me asegura que la editorial ponga dinero y la edición no se haga solo con lo que yo he pagado.
Es cierto que en su página avisan de que en algunos casos será coeditar, pero una editorial que hace la misma propuesta dos veces y sin indicar ninguna corrección no es digna de fiar.

viernes, 4 de octubre de 2013

Reseña La Puerta Ernesto Cobo García

Aquí os traigo hoy una reseña

La Puerta, de Ernesto Cobo García
 
La literatura de terror nunca fue el género preferido de los escritores españoles, algo que, por suerte para os amantes de la literatura de terror (en sus distintas vertientes: terror-ciencia-ficción, terror-thriller, terror-sobrenatural, etc.) ha ido cambiando progresivamente con nuevas generaciones de escritores hispano-parlantes que aderezaron el clásico género de H. P. Lovecraft o Stephen King con imágenes e idiosincrasias propias. La conclusión es un sincretismo literario que eleva a una nueva categoría la literatura creada en el mundo latino.
 
De este crecimiento y esfuerzo por conseguir difusión y masividad, nace el Nocte, una suerte de Asociación Española de Escritores de Terror, conformada por grandes talentos como Víctor Conde, Emilio Bueso y, por fuera y de modo más reciente, escritores como Javier Haro Herraiz.
 
En este grupo es imprescindible sumar un nuevo escritor perteneciente a la misma «generación del terror», cuya novela, La puerta, valga la redundancia, ha entrado por La puerta grande de la literatura de terror rompiendo todos los esquemas esperables del género. Su nombre es Ernesto Cobo García y, pese a ser su primera novela, habrá que tomarlo en serio.
 
Ante todo, La puerta, es una novela contundente, edificada a través de la voz de la periodista Joanna Leire —muy creíble—, una suerte de «narradora presencial» que guía al lector y lo sumerge en una historia sólida, bien estructurada, cuyo final está a la altura de la intriga que generan sus 432 páginas.
 
Es un acierto del escritor dotar a la historia de una suerte de subtrama, en clave thriller, que eleva el clima de terror psicológico con acertadoscliffhangers, que hacen imposible dejarla de leer.
 
En el comienzo, la aparición de los cuerpos sin vida de una misma familia crea en los habitantes de una pequeña ciudad una reacción inusual, hipnótica y de la que nadie guardará recuerdo alguno. En este sentido será, justamente, la periodista Joanna Leire la encargada de cubrir la noticia y, tras revivir gracias a una grabación de vídeo los sucesos acaecidos aquella noche, iniciará una investigación que la conducirá a un misterio cuyo desenlace se antojará cada vez más oscuro.
 
Tan sólo una persona, Marcos, es consciente de los sucesos acaecidos y, presa de terribles pesadillas, sufrirá una siniestra transformación que lo llevará a convertirse en la pieza clave de un macabro plan. Un plan que atrapará a todos los personajes, uniéndolos a través de un hilo invisible y cuyas terroríficas secuelas serán irreversibles.
 
Para los amantes de la —buena— literatura de terror, La puerta, de Ernesto Cobo García, se antoja como imprescindible, un hallazgo a la altura de los grandes clásicos del género.
 
 
Fuente: http://www.falsaria.com/blog/la-puerta-de-ernesto-coto-garcia/
 

jueves, 12 de septiembre de 2013

Respeto

Todos somos iguales. Nadie es más que nadie.
Si es así, ¿por qué a los mayores hay que tenerles más respeto?
Nunca lo he entendido. Ser mayor es una circunstancia; nadie elige nacer antes o después. Todos nacemos y morimos de la misma manera; como muchos dicen: aquí no se va a quedar nadie. Así pues, ¿por qué unas personas merecen más respeto que otras?
Yo creo que no, que eso es algo que usan algunas personas para sentirse superiores, porque alguna vez se sintieron inferiores, o porque creen que así pueden serlo. Pues no, nadie lo es. Nadie lo será nunca.
Creo que debemos respetarnos unos a otros por igual, pues por encima de edades y cargos, de ser padres, madres, hijos o hermanos, de estar en tal o cual posición somos personas, con la misma carne y la misma sangre, con los mismos derechos. Y si somos iguales para todo, para el respeto también.

viernes, 2 de agosto de 2013

Pena

            "Cuando se muera este, no quiero más perros, se sufre mucho cuando se van". He oído esa frase muchas veces cuando alguien tenía un perro muy mayor o en una conversación sobre mascotas. Y la entiendo, duele a más no poder, sobre todo si tienes que tomar la terrible decisión de dormirles. Por mal que los veas cuesta lo indecible acceder a terminar con su sufrimiento. Por mucho que sepas que es lo mejor.
Yo hoy he tenido que dormir a mi Nena, y me ha dolido y me dolerá siempre, pese a saber que ya no había remedio, que no estaba bien y que era lo mejor. El único consuelo que me queda es que no ha sufrido y que he estado con ella hasta el último momento.
Pero más me duele el sufrimiento de los animales callejeros que mueren en la calle, en cualquier sitio, solos, desamparados con dolores, miedo, tristeza y a saber qué mas, y de esos que están en los refugios y que mueren sin conocer el calor de una familia y la verdadera amistad de los que no tiene mascotas sino seres queridos.
Aún tengo tres perros que me dolerán cuando se vayan, y pienso adoptar y recoger más en la medida de lo que pueda, aunque se me parta el alma cada vez que se me vaya uno. Porque al menos se irá sin sufrir.

No os de pena que un perro o gato se muera con vosotros, porque se van con vuestro amor y cariño. Apenaros por aquellos que mueren sin nada de eso.

martes, 30 de julio de 2013

Confesiones del Viento


            En los albores del universo yo fui un dios que quería ser libre y siendo dios no lo era. Sacrifiqué mi cuerpo y mi poder y me convertí en viento para vagar allí donde se me antojara. He visto infinidad de cosas, de personas, de vidas. He visto los corazones de millones de hombres y mujeres y me he colado en las casas más humildes y en salones de reyes. He visto imperios alzarse y caer, amores y amistades, traiciones y mentiras. He visto nacer y morir héroes. He olido a guerra, a la sangre de los muertos y a sangre de alumbramientos. He olido a mentiras, a cobardía y a miedo. He oído el canto de las sirenas, el susurro de los amantes y los suspiros de los moribundos. He acariciado pieles de doncellas y filos de espadas. He tocado las alas de los ángeles y los rayos del sol, almas que iban a nacer y almas que acababan de morir. Olvidé mi nombre, entre los miles de nombres que he oído, que he visto escribirse en odas y que han tallado en lápidas que luego yo mismo he borrado. Me he llevado besos, lágrimas y suspiros, promesas incumplidas y amenazas, clamores y alabanzas. Me han herido con flechas y piedras, con miradas y palabras. He estado en millares de lugares a la vez y vivido millones de instantes y vidas. A veces, recuerdo algo de la que fue mi vida y me parece insuficiente el breve contacto que tengo con las otras.
            Ahora veo este mundo que perdió la magia hace mucho tiempo. Los seres humanos vendieron su alma por un falso progreso y unas bellas mentiras. Sus corazones se han vuelto de metal y sus almas se han quedado vacías. Sus ojos solo ven el efímero brillo de lo material. Solo veo desolación allá donde mire, los corazones puros van desapareciendo ahogados en el dolor de las injusticias.
            Y seguiré viendo como os condenáis a vosotros mismos, como os hundís en vuestras miserias. Veré como os encerráis en vuestras falsas pretensiones, os veré dejar de lado vuestra salvación por expectativas equivocadas…

            Y veré vuestro fin. 

martes, 16 de julio de 2013

Los Perdidos

Latidos bajo el silencio. Aliento a medias contenido, esperando, el fin y el principio. Corazones que gritan porque todo termine, pero la injusticia y el dolor nunca se acaban. Almas que claman justicia para los que se han ido, obligados a irse por una mano negra que les rompió el destino. No hay lágrimas suficientes para las sonrisas que ya no iluminarán al sol, para voces que no se volverán a oír, para miradas que un deseo torcido ha apagado para siempre. Frío en el corazón, dolor de hielo que congela el alma y que ningún calor puede derretir. Vidas rotas que no se pueden recomponer. Vacío, inmenso e insondable que lo llena todo dejando nada. Ni el tiempo puede llevarse el dolor y los recuerdos. Rabia que ahoga porque los culpables siguen vivos


miércoles, 19 de junio de 2013

El peligro de las alabanzas inmerecidas

He leído en algunas redes a gente diciendo que va a dejar su blog, o que va a cerrar tal o cual página porque hay “personas” que están acosándolas continuamente, haciéndoles sentir mal a base de infravalorar su trabajo o su arte. A mi esa clase de “gente” me merece compasión y pena, pues tienen unas vidas tan desgraciadas y son tan inútiles que solo sirven para entrar en las páginas de personas que poseen el arte que ellos no tienen ni tendrán jamás, e intentar que lo abandonen. Jamás hay que prestarles atención a estos “individuos” ni tampoco a sus supuestas críticas.
Una alabanza sienta muy bien. Nos alegra el día y nos renueva el ánimo de crear. ¿Quién no siente ganas de escribir más cuando alguien le dice que escribe muy bien, cuando es más de una persona la que se lo dice? Las alabanzas están muy bien cuando las merecemos, solo entonces. En la red hay tres tipos de personas: los que van de frente, los que son un tanto incultos o bien tienen un pésimo gusto por la literatura u otras artes y los que carecen de vergüenza (sustitúyase por h. de p. si se cree conveniente). Estos dos últimos tipos son los más pródigos a las alabanzas inmerecidas. Si bien algunas veces las alabanzas dependen del gusto en cuestión y sobre gustos no hay nada escrito, el resto de las ocasiones es por falta de conocimientos sobre arte o por desvergüenza, pues saben perfectamente el daño que pueden hacer, y que de hecho hacen.
Porque cuando alaban tu obra no la revisas. Si está bien, ¿para qué? Sí, es posible que algunos los hagamos, pero hay gente que no lo hace, sobre todo a ciertas edades en las que te lo crees todo y más una alabanza. Esta gentuza, hablando ya claro, te hace subir a una nube desde la que no ves tus errores y que cuando en una editorial te dicen que no van a publicar tu obra por razones más que obvias la caída es de lo más dolorosa.
Las críticas “negativas” molestan, no agradan, pero a la larga son mucho mejores, pues nos ayudan a aprender y mejorar, que es lo que al final nos acercará a nuestro sueño de publicar. ¿O es que alguien quiere publicar cualquier cosa? Si es así muy bien, pero luego no quejarse porque la gente, la que verdaderamente lee y la que verdaderamente tiene buen gusto y criterio literario, nos diga que no leerán ninguna obra nuestra nunca más porque no hay por donde cogerlas.
Yo ya desconfío, me agradan las alabanzas que recibo, por supuesto, pero reviso mi obra y estoy siempre atenta a las críticas, que son las que realmente necesito. También desconfío de las reseñas de libros, tanto las buenas como las malas, pues a lo mejor se deben al gusto en sí de quién hace la reseña o la obra no es tan buena. O no es tan mala.
Sólo añadir que no hay que desanimarse ni con las malas críticas ni con la gente que pretende hundirnos haciéndonos creer que no tenemos talento. Hay que creer en uno mismo, ser consciente de nuestros fallos y aceptar las críticas que nos los hagan ver. Sólo así nos sentiremos orgullosos de nuestra obra.

miércoles, 15 de mayo de 2013

[Relatos Libros Veo] Desde mi alma


Mis manos ya no tocan nada. Mis labios ya no exhalan aliento. De mi boca ya no salen palabras y mi sombra ya no se posa en el suelo. He muerto y ahora mi alma vuela entre los recuerdos de lo que fue mi vida. No tengo cuerpo con que caminar pero veo. Las risas de mi infancia. El primer amor y el primer dolor. El pasar de los años y de la gente por mi vida.
Mi vista se posa en las miradas de aquellos que alguna vez me acompañaron. En las sonrisas y en los momentos que compartimos. Ante mí pasan verdades y mentiras, secretos que dolieron al susurrarlos hasta que el tiempo se llevó su dolor. Ante mí aparecen una a una las primeras veces de mi vida, acompañadas de los sentimientos que en su día despertaran. Como un temblor de tierra, sacuden mi alma.
Mi vida va pasando, las cosas que dejé atrás, lo que creí importante y no lo era, lo que no le dí importancia y lo perdí por ello. Me voy desprendiendo de aquello que me llenó un día, de lo que ya no me pertenece. Mi familia se va ante mis ojos y junto con el dolor de su marcha llega la esperanza de reencontrarnos algún día. Los que se han ido vuelven confirmando ese reencuentro.
Una luz creciente ilumina los últimos recuerdos. Los sufrimientos que quedaban se deshacen en esa luz. Llega la hora de la paz, la hora de volar.

Y vuelo.

domingo, 21 de abril de 2013

En la línea de...


El Señor de los Anillos, Canción de Hielo y Fuego, Crepúsculo, Cazadores Oscuros... son muchas las trilogías y sagas que han tenido y tienen mucho éxito a lo largo de la historia literaria. Sagas que nos han emocionado he inspirado por como están escritas, por identificarnos con sus historias o personajes. Todos queremos ser alguno de ellos y casi vivir sus historias; a veces nos vestimos como ellos. Nos leemos estas historias y vemos sus películas (si las hay) sin cansarnos y nos sirven de inspiración a los que nuestra pasión es escribir. Soñamos con tener tanto éxito como nuestros autores favoritos, con que la gente hable y alabe nuestro libro como se habla y se alaba a los otros. Surgen ideas, ideas que a veces se parecen mucho a esos personajes e historias que nos han hecho vivir momentos tan especiales y disfrutar tanto. Últimamente estoy leyendo en algunas redes sociales historias que se parecen demasiado a esas tan famosas. Mejor o peor escritas, se acercan más de lo que deberían a ese estilo de escritura, a esas historias. He llegado a la conclusión de que esos autores/as creen que por seguir "la línea de" van a obtener el mismo o muy parecido éxito. 
Creo que se equivocan, que por mucho que esas historias hayan gustado nadie quiere más de lo mismo. Creo que hay que creer en tu idea pero siendo original, no pensando en emular a otros autores. Como bien dijo Laura Gallego: “Si escribes libros pensando en vender y en gustar al final te traicionas”. Y traicionarse a uno mismo es la peor de las traiciones. Obviamente, todo el mundo quiere que su historia tenga mucho éxito, pero ese no es el camino. Ese fue el camino de otra persona y el nuestro es distinto. A mí ya me rechazaron una historia por más de lo mismo. Me dolió pero cuando acepté que así era mis ideas crecieron y aprendí. Todavía tengo mucho por aprender pero me esfuerzo día a día por hacerlo. Por escribir cada vez mejor. Y por seguir mi propio camino.

martes, 5 de marzo de 2013

Aclaraciones

He tenido que borrar varias entradas y voy a explicar por qué, no ya para la gente que lo lee que es muy poca, sino para los de Google a ver si por aquí lo leen ya que están parapetados tras sus páginas de notificar errores y no tienen ni siquiera la decencia de poner una dirección de correo electrónico donde podamos expresarles nuestras quejas.

Recientemente me han bloqueado varias publicaciones alegando que infringen las normas de uso. Las envié a revisar y aún así seguían diciendo que incumplían esas normas. Las he leído y en ningún momento he insultado u ofendido a nadie, ni he hablado de política o religión, de razas o racismo, de violencia de ningún tipo ni me he dirigido siquiera aun colectivo en concreto. Pero aún así he infringido las normas. Y ni siquiera he podido contactar con ellos para que me expliquen que norma he infringido exactamente, pues a día de hoy no lo sé. Voy a volver a poner lo escrito anteriormente pues sé muy bien que no infrinjo norma alguna y si me las vuelven a bloquear eliminaré este blog y lo haré en otro sitio. A mí no me bloquea nadie sin razón alguna.

lunes, 25 de febrero de 2013

Comprensión


Hace poco vi una publicación que decía que había que tener cuidado con lo que se decía y pensarlo antes. Estoy de acuerdo con eso, pero quiero añadir algo más. Por supuesto, debemos tratarnos con respeto unos a otros pero no se puede estar todo el tiempo pensando en lo que se va a decir y cómo, midiendo cada palabra, ¡nos volveríamos locos! Escribiendo tienes todo el tiempo que necesites para pensarlo pero las conversaciones transcurren en minutos e incluso segundos y es mentalmente imposible que de tiempo a pensar en lo que se va a decir y en cómo se va a decir. El ser humano no tiene esa capacidad, al menos la mayoría. ¿Tienes la capacidad de pensarlo todo antes de decirlo? Mis felicitaciones a todas aquellas personas que pueden hacer eso y mis disculpas a todas las personas que conozco y con las que me cruzaré alguna vez, ya sea cara a cara o a través de la red, pues yo no tengo esa capacidad. No soy la única y por eso pido comprensión. Comprendamos que no todo el mundo tiene la misma capacidad, ni para pensar ni para todo lo demás, que todos somos humanos y que el cometer errores es inherente a la raza humana.  Y comprendamos, que no siempre estamos en las mismas circunstancias y que a veces esas circunstancias nos dificultan aún más el pensar lo que se va a decir. He reflexionado sobre todo esto y he llegado a la conclusión que hace falta pensar un poco las cosas y comprender que se cometen errores y que a veces las situaciones nos superan. A todos.
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